
A fuerza de andar por los caminos
se aprendió la ruta de memoria
cargando con el peso de la historia
que arrasa o civiliza los destinos.
Con el pobre burro compartido
tiene la humildad y no la gloria
del caballo en estatuas de victoria
y su aporte al progreso va escondido
pues debajo de tantas autopistas
quedaron sus huellas sin ser vistas
y el valor de su trabajo perdura.
Aunque su mundo quizás ya no exista
que la memoria de su aporte persista.
Al espacio llegó una herradura.