
Dame la silueta de un árbol,
el recorte de una hoja,
el perfil de la montaña y su espesura,
para armar un paquete envuelto en la neblina
listo para Navidad como un presente.
Presente de Colombia nueva en las montañas
que vuelven a vibrar con las notas del bosque andino
húmedo de lluvias y no de lágrimas de nefasta historia reciente.
Si lo aceptas, no llegará con los Reyes Magos ni el Niño
o el papá Noel de siempre.
Bastará que te escapes un poco del túnel al que todos se meten
al llegar diciembre y levantes la vista y respires y observes
la bondad de un paisaje del país que a todas horas tiene
lo que dicen las tarjetas: Amor y Paz
con los abrazos de la tierra…que nos quiere.