Un regreso

Volar aunque no vueles
y en el vacío del estómago
sentir la punzada de la esperanza
en contrapunteo con la rabia

Y pese a todo levantarte
a recoger los restos que caben
en un morral de afectos
que se cargan a la espalda
o en coche de bebé

Y salir por la autopista Norte
parando a descansar sin lágrimas
junto a ríos que no son de Babilonia
hasta ver el sol familiar en la frontera

Entonces cruzar al territorio
que una vez acogió sueños marineros
por el oro de maíz y el oro negro
y sentir de nuevo el abrazo de la madre
con su voz debilitada
que te muestra un rincón para aliviar del peso
al coche de bebé y el terreno para enterrar
tus ilusiones y esperar a que germinen
si regresan las lluvias
que hicieron verde a Venezuela

Banalidades

Con mis manos más viejas que el barro voy a recoger un par de frases vanas de las que sirven de relleno, y las dejaré en la noche al sereno para que se impregnen con simpleza de luna, si la hay, mas el silencio. Al otro día me pondré a amasarlas a ver si logro que muestren los colores del afecto al calor de un sol mañanero con lo cual, espero, me resulten un par de frases que me conduzcan a tu corazón más directo.

Con mis manos más viejas que el barro sería capaz de agarrar dos frases que te gusten para escribirte una canción.

Si las encuentro.

Amaneceres

Cosa bonita amanecer contigo
y regalarnos un sol con sonrisa de niños.

Un gallo se ha robado una parte de mi sueño
pues le gustó aquella parte
en donde dice
te quiero

y se ha puesto a cantar sin importarle que es tiempo
en que toda la comarca suele estar
durmiendo.

Cosa bonita amanecer contigo
mientras el gallo canta mi sueño
a pedacitos.

Vuela paloma

De aquellas palomas sobre la vereda, hay una sin plumas que también aletea feliz y metida en su traje de niño de lejos se ve como si no lo fuera.

De aquellas palomas sobre la vereda, hay una palomita que no picotea las migajitas que les va tirando un niño que está disfrazado como ellas.

De aquellas palomas sobre la vereda, hay una sin alas que también vuela porque su destino de volar sin límites podrá llevarla lejos cuando crezcan.

De aquellas palomas sobre la vereda, con traje de niño una irá a la escuela para aprender a volar si no le recortan la fantasía de sus alas cuando crezcan,